sábado, 16 de agosto de 2014

Pan integral sin azúcar


¿A quién no le gustaría tener su propio pan recién hecho, calentito, esponjoso y a cualquier hora del día? a mí por lo menos sí, por eso me compré una panificadora hace dos años y la verdad es que es muy útil. Además de hacer pan también sirve para preparar bizcochos y mermeladas y con el modelo que yo tengo hasta minibaguettes!!
Sólo hay que pesar los ingredientes, echarlos en la cubeta en el orden correcto y esperar a que pite avisando que ya terminó. Nada de hacer músculos amasando ni asándonos en nuestro propio jugo por poner el horno en pleno agosto, derritiéeendonos al pensar en la factura de la luz....porque él solito lo hace todo: amasa, reposa, hornea y gasta poco (un primor, vaya!)

Y nosotros mientras tanto sólo tenemos que esperar haciendo lo que queramos, o incluso durmiendo porque se puede programar por la noche para tenerlo listo a la hora del desayuno, levantándonos con un delicioso olor a pan recién horneado por toda la casa...   
INGREDIENTES:
-350 grs. de harina integral
-100 grs. de harina de centeno
-100 grs. de harina de fuerza
-300 ml. de agua templada
-2 cucharadas de aceite de oliva
-1 cucharadita de sal
- 1 y 1/2 cucharaditas de levadura seca de panadería (ó 12,5 grs. de la fresca)

PREPARACIÓN:
Sacar la cubeta de la panificadora, verter el agua, el aceite y la sal.
Echar por encima los tres tipos de harina y por último la levadura en el centro (si es de la fresca desmenuzada).
Colocar la cubeta en el aparato, cerrar y seleccionar el programa, peso y color de la corteza  adecuados al pan que vamos a hacer, en éste caso:
Peso=750 grs
programa=integral
Tostado=claro (o medio)
Encender y esperar... unas 3 horas y media en total (os podéis ir a paseo mientras tanto)

Y cuando termine y abramos la tapa con cuidado (ojo! que la cubeta quema) aparecerá ante nuestra vista lo siguiente:


Desmoldamos y quitamos las palitas mezcladoras (que se me olvidaron sacar cuando 
terminó de amasar y reposar) no pasa nada, no se ve el destrozo porque están por debajo.


De momento bien ¿verdad que sí? Es un pan tan saludable y tan bonito que le queremos hincar el diente enseguida hasta que le damos la vuelta y vemos su perfil menos fotogénico...

Por mucho que lo quiera arreglar, este pan está aahh!!-blando y no sé que querrá decirme... mejor será cerrar los ojos (por si acaso) mientras me lo como a bocados.

Nota:Esto sólo ocurre una vez entre mil (o sea a mí)