martes, 5 de abril de 2016

Sopas de ajo

Las sopas de ajo, siglos ha, que hambrientos ha colmado
 pero, y si os digo que a lo largo del tiempo también han dado
para refranes, prosa e incluso verso...¿cantado?
Pues sí, que está bien regalarse tanto el estómago como el oído
cuando poetas y dramaturgos recrean "la modesta sopa de pueblo"
en coplas, como la de Ricardo de la Vega (1839-1910):

"Siete virtudes 
tienen las sopas:
quitan el hambre,
y dan sed poca.
Hacen dormir
y digerir.
Nunca enfadan,
siempre agradan.
Y crian la cara colorada"


o en octavas reales...como las de su padre, Ventura de la Vega (1807-1865):
"Ancho y profundo cuenco, fabricado
De barro (como yo) coloco al fuego;
De agua lo lleno: un pan despedazado
En menudos fragmentos le echo luego;
Con sal y pimentón despolvoreado,
De puro aceite tímido lo riego;
del ajo español dos cachos mondo
en la masa esponjada los escondo.

Todo al calor del fuego hierve junto
Y en brevísimo rato se condensa,
Mientras de aquel suavísimo conjunto
Lanza una parte en gas la llama intensa;
Parda corteza cuando está en su punto
Se advierte en torno y los sopones prensa,
colocado el cuenco en una fuente,
Se sirve así para que esté caliente"

A las que éste último llamó "suculento plato" y cuya receta le ofreció el gastrónomo Angel Muro (incluída en su recetario "El Practicón" -de principios del s.XX-)
Bien podríamos añadirle unos huevos para enriquecerla, quedando más o menos como la que traigo yo:

INGREDIENTES:
-3 cucharadas de aceite de oliva
-5 dientes de ajo
-200 grs de pan (del día anterior) 
-1 cucharadita de pimentón dulce
-1 litro de agua
-una pizca de sal
-dos huevos





PREPARACIÓN:
Cortar el pan en rebanadas finas y los ajos en láminas.
Calentar el aceite en una cazuela y dorar ligeramente los ajos.  Echar el pimentón y sofreír un poco (con cuidado, para que no se queme apartar del fuego un instante) añadir el pan,mezclar para que se impregne bien y verter el agua caliente y la sal, dejándolo hervir unos 10 minutos. Añadirle los huevos al final de la cocción y remover para que cuajen en hebras.  Servir bien caliente.

Enseguida nos reconfortará y alegría entrará
cantándola a pleno pulmón
 (música de José Mª Casares)

al ver su partitura en tremenda  exposición (Gastrohemeroteca Municipal de Madrid)

(que podéis ver aquí, junto con otras recetas históricas)

                                        

Leed y comed estas "Sopas de ajo inmortales" 
que a la vez son musicales ♫ ♪♫