domingo, 26 de febrero de 2017

Magdalenas vegetarianas del Príncipe rana



Erase una vez que se era...un bonito Reto
y Patricia (de Patty's cake) nos propuso como tema para éste mes
 "El príncipe Rana" de los hermanos Grimm ¿cómo lo ves?...


¡Pues yo muyy verde, la verdad!
(uff,estuve un montón de tiempo pensando qué hacer...)

Pero si voy con Espinaca por la "Calle de la Berenjena"
y luego paso por la "Calle del horno de los Bizcochos"
(como viste en instagram) pues...
te imaginas el resultado ¿no?

¡unas feas, pero deliciosas magdalenas vegetarianas que recuerden al príncipe rana!
con esa "boca pidiendo un besito" ;-) en medio de esa cara verdosa
pero no adelantemos acontecimientos...



INGREDIENTES: (para 18 cápsulas)
-200 grs, de harina integral
-1 berenjena (180 grs. aprox.)
-90 grs de espinacas (yo usé de las congeladas y las pesé una vez cocidas y escurridas)
-100 ml. de leche
-100 ml. de aceite de oliva 
-2 huevos
-4 quesitos en porciones (65 grs. aprox) (puedes usar otro tipo de queso con más sabor)
-sal, pimienta
-una pizca de tomillo
-una cucharada de levadura química (polvos de hornear) 
-unas tiras de pimiento morrón para decorar.

PREPARACIÓN:
Hierve las espinacas, escúrrelas muy bien y deja que se enfríen; bátelas después.

Pela, corta en trocitos pequeños la berenjena y cuécelos hasta que estén tiernos.

Bate los huevos y añade la leche y el aceite, después los quesitos en porciones.

Agrega la harina, levadura, sal, pimienta y mezcla hasta que quede homogéneo.
Añade las espinacas trituradas.


Con un tenedor aplasta un poco los trozos de berenjenas cocidas e incorpóralas, también el tomillo, mézclalo.

Ve rellenando las cápsulas de papel hasta 3/4 partes de su capacidad. Para adornar coloca un trocito de pimiento morrón cortado como un corazón simulando la boca.

Hornea a 180º (una vez precalentado) durante 25 minutos aproximadamente.
Cuando ya estén, sácalas y déjalas enfriar sobre una rejilla.
Tibias están más ricas para mi gusto, son un acompañamiento excelente para platos de pescado, por ejemplo. 
Sigámosle echando sal al asunto...

Una hermosa, pero mimada y orgullosa, princesa jugaba en el jardín con la pelota de oro, que le regaló su padre, con tan mala fortuna que se le cayó al estanque... 
"Guaa, guaaa", empezó a llorar...pues era su juguete favorito.
Para calmarla, la rana que allí habitaba le propuso un trato:
-"Si prometes ser mi amiga, invitarme al castillo, comer de  tu plato y...acostarme contigo en tu cama, me zambulliré y te traeré tu pelota"
-"Prometido" dijo ella


Pero según la sacó...
Ella la cogió y...¡pies para qué os quiero! salió corriendo como si no hubiera un mañana...
Él, digo la rana, se quedó muy triste pero allá que se presentó al convite

"Croac, buenas noches, mi querido Rey, vengo a que su hija cumpla con su promesa"
Y a la princesa no le quedó otra que ofrecerle su mismo plato
perdiendo el apetito al verlo de cerca con tantos granos


-"Croac, ya he terminado, ahora llévame a tu cama"
Y ella por obedecer a su padre, accede, pero tapándose la nariz
con gran repugnancia, le dice: "¡tú hueles a charca, no a jazmín!"
-"Andaa, vuélvete y dáme un besito...
Andaaa ¡dámelo!"

-"Sí, claro...mira lo que te doy"...
y cógiéndola de las visscossass ancas 
¡zas!
la estampó contra la bonita pared


-"Oh, pero qué veo? 'encantada' de conocerte"...(apuesto prííncipe) ¿no habré roto tu corazón?

-"Um, pues...qué modales XD" pero está bien...te perdono, por haber roto el hechizo de la bruja.

¡Y colorín, colorado, éste cuento se ha acabado!
Se casaron, fueron felices y comieron magdalenas 
de berenjena y espinacas por siempre jamás
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