miércoles, 16 de diciembre de 2015

Tembleque y bolitas de coco

 El 15 de diciembre del 2013 ideamos la expedición gastrocientífica al 
"Triángulo de las Neveras" siguiendo los pasos de nuestro guía...
Caía una fuerte nevada pero eso no era obstáculo...puesto que allí nos encontraríamos en condiciones extremas y era nuestra forma de darle la Bienvenida al invierno buscando una receta deliciosamente fácil para las próximas Navidades.
Así pues, bajo las normas de dos retos, liderado uno por Inmaculada a bordo de su "Perfileando" con sus Cuatro estaciones y el otro por Victoria con el "Christmas Time" y sus Cocineros del mundo nos preparamos para la travesía con éstas provisiones...

:BOLITAS DE COCO
-100 grs. de leche condensada
-75 grs. de coco rallado
-25 grs. de margarina
-avellanas
Mezclando la leche condensada con la margarina y luego el coco rallado obtuvimos una mezcla que dejamos al frío (nevera) media hora como mínimo. Después hicimos bolitas y en las más grandes metimos una avellana dentro.

Una vez pasadas por coco rallado, como dicen que "de lo que se come se cría" nos zampamos de una sentada estas provisiones tan ricas y convertidos ya en muñecos de nieve estuvimos dispuestos para emprender el incierto camino...

Nota  Los ojos y boca  se pueden hacer con trocitos de chocolate o los puntitos de las gominolas de mora negra. Para formar el cuerpo unir las bolitas con un poco de chocolate derretido y sujetar hasta que se solidifique de nuevo (tarda muy poco)

Después de caminar varias jornadas salimos de nuestro campamento base hacia otras Neveras más Naturales, para ello ahora tendríamos que dar un gran paso y "saltar el charco" 
En el Nuevo continente nuestra brújula nos llevó hacia el Polo Sur. Menos mal que íbamos bien pertrechados con gruesas bufandas de gominolas rojas (sujetas con chocolate derretido) aunque con las manos en los bolsillos era difícil guíar los esquíes...

Al principio del camino nos divertimos viendo algunos niños tirándose bolas de nieve ¡cómo disfrutaban! pero sólo querían jugar con nosotros y tuvimos que avanzar más rápido perdiendo nuestros gorros. 

Mucho más adelante, entre aquellas inmensas placas de hielo, los pingüinos salieron a nuestro paso, eran muy graciosos pero ya teníamos las ideas congeladas (llegamos al récord de los -89,6º brrr!!) mejor sería poner rumbo hacia el Ártico.

En mitad de trayecto hicimos una parada técnica en Puerto Rico, donde nos recibieron tan cálidamente que temíamos derretirnos... pero allí descubrimos el plato más deseado y buscado de las Navidades (Bien, reto conseguido!!) hasta temblábamos de emoción al probarlo ¡¡oh qué rico y cremoso!! Y es que se trata del famoso "TEMBLEQUE"

Se lo agradecimos eternamente prometiendo prepararlo, 
es muy fácil de hacer y no necesita horno! (qué alivio para nosotros)

De nuevo en camino...tras millas y millas....

¡¡el Polo Norte por fin ante nuestros ojos!! 

¿Cómo sería el invierno ahí? 
Sacamos los trineos, atravesamos grandes superficies heladas, huímos de los osos polares... y después de llegar a Alaska, donde nos dijeron que estaba el poblado que recibe las cartas de Santa Claus... hicimos un alto! 
y preparamos el dulce bocado (según la maltrecha memoria de la cocinera y apañándonos con los últimos víveres que nos quedaban) para deleitar nuestra boca y estómago:

INGREDIENTES:
-1 lata de leche de coco (me dió para tres tazas, que luego es la medida)
-1/2 taza de azúcar
-1/2 taza de maizena (fécula de maíz)
-1 palo de canela

 En una cacerola mezcla el azúcar y la canela con dos tazas de la leche de coco y llévalo al fuego. Aparte, en un bol, echa la maizena y vierte poco a poco la otra taza de leche, removiendo bien y quede una mezcla bien integrada y suave.Cuando empiece a hervir el contenido del cazo, saca el palo de canela y añade la mezcla de maicena, baja la temperatura y no pares de remover (es cuestión de minutos) hasta que empiece a espesar (procurando siempre que no se formen grumos-importante!) Cuando esté en su punto, retíralo y deja enfriar a temperatura ambiente, echándolo en los recipientes elegidos (yo un bol pequeño y un vasito, por la mitad)

Mételos en la nevera tapados con film plástico de cocina y déjalos cuajar sirviéndolo frío y espolvoreado con canela. Yo los desmoldé juntándolos para formar un iglú; luego hice la forma de los bloques con un palillo y le eché canela entre medias (sólo en la foto de abajo)

Siguiendo las costumbres de los esquimales construímos un iglú para guarecernos durante la noche y descansar después de tan suculento y a la vez ligero postre, auténtica fiesta para el paladar!! 

El viaje estaba siendo un éxito: hemos descubierto ésta magnífica receta típica de las Navidades puertoriqueñas y conocido los Polos Norte y Sur, ya sólo nos falta el tercero para completar el misterioso Triángulo Neveril. ¿Existirá...? ¿Qué nos deparará allí el destino...?
 
Después de mucho buscar y buscar...los astros se confabularon para que después de dos años y un día nuestra vuelta a casa coincidiera con la Navidad, el invierno y...
¡¡El 2º cumpleblog de Con Gorrito y Delantal!!

¿Lo celebramos por todo lo alto? 

Con esta receta participo en el Reto "Christmas Time" 
de la Comunidad Cocineros del Mundo de G+ 

¡¡Gracias a todos por acompañarme en esta aventura!!
¡¡Feliz invierno y Navidad!!
¡¡Besos!!