lunes, 16 de mayo de 2016

Manjar blanco de chocolate

Libro I
De cómo una sopa agridulce se convirtió en postre, o cómo expulsar al pollo y añadir el chocolate...


¡Oh! esa Panacea Universal llamada Manjar Real
si en época medieval el gusto por lo agridulce era lo "más",
alcanzando la altísima cocina con que entretener el paladar...

Pronto se extendió a todo sustrato social
y se oía a las manjarblanqueras pregonar:
"Cortesanos boquidulces
manjar blanco es el que vendo.
Pechugas, arroz y leche
lleva el manjar blanco, dentro"

El grado de consistencia fué de gran trascendencia
y un tratado de consejos se podría llenar
pues esta delicada exquisitez
pocos, en su punto, sabían preparar.

No poderlo catar en época cuaresmal 
 tremendo inconveniente era, 
asi que los sabios monjes de Reus
ingeniáronselas para sin armar el pollo, suprimir
la carne con gran arrojo.

Quedando de ésta manera un manjar dulce,
 que sin ser ni agrio ni  empalagoso 
deleitó con su perfume almendrado
a todas las Cortes del mundo.

Y ahora, en la actualidad la que hoy os habla,
se arma de mucho "valor" para su versión chocolateada presentar,
entre recetas de alta enjundia, a un Reto sin par.
 

en colaboración con chocolates:













INGREDIENTES:
-35 grs, de maizena
-750 ml. de leche de almendras (receta aquí)
-30 grs. de azúcar moreno (o blanquilla)
-35 grs. de cacao puro en polvo desgrasado (o de chocolate blanco)
Para la decoración:
-unas cuantas gotas de chocolate blanco postres
-unas onzas de chocolate puro postres
-almendras en láminas

PREPARACIÓN: 
Disuelve el chocolate en polvo en una taza de leche (O de chocolate blanco para el manjar blanco)
Aparte, mezcla la maizena con un poco de leche fría.
Pon el resto de la leche en una cazuela a fuego medio y cuando esté a punto de hervir añade la mezcla de maicena. Bate constantemente unos minutos (para que no se formen grumos) hasta que quede una mezcla suave y vaya espesando, momento en el que...

Añades el chocolate disuelto y el azúcar moreno (o blanquilla para el manjar de chocolate blanco) y lo cueces 10 minutos removiendo todo el tiempo.

Por último, retira y vierte en moldes. Guarda en la nevera.


Para decorar:
Usé éste molde de silicona con formas de camafeo para darle una presentación más bonita
Para ello, simplemente derrite unas cuantas gotas de chocolate blanco y vierte con cuidado cubriendo solo la parte de la cara. Enfría en la nevera, unos 5-10 minutos, hasta que se haya solidificado y luego termina de rellenar los huecos con chocolate puro postres Valor, derretido. Vuelve a guardar en la nevera. Cuando se endurezca ya puedes desmoldarlos.


A la hora de servirlo, coloca un camafeo de chocolate en el centro y dispón las almendras laminadas alrededor (O bien, prescinde de ésto y espolvorea canela, o azúcar glass)

Libro II
En el que se deja constancia del documento escrito de donde procede esta receta...

Forma parte de este precioso recetario inglés de 1935, en el que hay varias del Manjar blanco y del que yo he hecho mis adaptaciones, en cuanto a proporción de ingredientes o 
el sustituír la leche por la de almendras.


Como éstas que ves: abajo a la izquierda el aromatizado o en la página de la derecha arriba, el preparado con con harina de maíz.

El esponjoso y cómo no...¡el de chocolate! también figuran en sus páginas, el más indicado para ésta ocasión, por supuesto!!

Que yo he querido preparar también con chocolate blanco, aunque no sabría decirte cuál de los dos está más rico...

¿Quieres probar y decirme? o seguimos con...

Libro III
El no saber prescindir de ninguna fotografía y lo que eso conlleva...





miércoles, 11 de mayo de 2016

Patatas bravas


Las patatas bravas son de esas tapas que no puedes dejar de probar 
si no lo has hecho ya...en mil y un bares de España, 
 en los que cada cual afirma que son las ¡auténticas e inigualables! 
y que poseen su fórmula super secreta bajo siete llaves. 

Aunque yo no soy una catadora oficial ni patatobravóloga 
es cierto que es muy difícil encontrar dos platos iguales, 
pues cada hijo de vecino las prepara de una forma distinta. 

Y así...si en tu ilusionante peregrinar bravero lo que te encuentras 
en muchos casos es ante unas decepcionantes patatas lacias y grasientas 
puede que en el bar de la esquina estés ante esas que parecen 
el summum de la perfección pero que después de catarlas... 
tengas que beberte mil y una cervezas para aplacar el gaznate cual fakir tragafuegos porque la salsa brava hizo demasiado honor a su nombre.

Después de lo cual seguro que alguien sentenciará:
"Te lo dije, las mejores son las de mi barrio" (ó pueblo/ciudad)

En ese caso, mejor no aventurarse en opinar sobre los ingredientes que escogieron
que aunque no son tantos sí que dan para discusiones bizantinas. 
 El corte (*) y punto ideal de las papas, el nivel de picante y
llevar o no llevar tomate ¡¡he ahí la cuestión!!

(*) Según los entendidos en la materia son poliedros de 3,4 cm. por cada lado

Y aquí, otra receta más, que está buenísima!! te lo digo yo
INGREDIENTES:
-3 dientes de ajo pelados
-2 cayenas 
-1 cucharadita de pimentón picante (mejor de la Vera)
-500 grs. de salsa de tomate casera (con cebolla)
-un vasito de vino blanco 
-sal
-aceite de oliva
-patatas

PREPARACIÓN:
-Pelar y cortar las patatas en trozos medianos. Echarlas en una sartén con aceite calentado suavemente para que se vayan confitando lentamente. 

-Mientras tanto, para hacer la salsa brava, se vierten 2 ó 3 cucharadas de aceite de oliva en otra cazuela, en la que doramos los ajos en láminas, añadiendo también la cayena.

-Apartar un momento del fuego para echar el pimentón y remover, vertiendo con cuidado el vino (tapar si salta) Volver a poner en el fuego y dejar reducir un poco. 
-Incorporar la salsa de tomate casera, dejando cocer a fuego suave unos 15 minutos.

-Como las patatas ya estarán tiernas, subimos el fuego y las doramos. Así quedarán tiernas por dentro y crujientes por fuera. Luego las sacamos y escurrimos bien del aceite dejándolas sobre papel de cocina para que lo absorba bien. Por último las salamos.


(Cuánto me estoy "enrollando" con las patatas...)

-Pasar la salsa por la batidora o el chino.
-Servir  las patatas con la salsa por encima (la cantidad al gusto de cada cual)
Con este corte, hecho con un cortador espiral doble (que quería estrenar) 
"rizo" su presentación y espero que te guste.

¡Cuánto he disfrutado preparándolas para el Reto "Tú dulce, yo salado"! no puedo dejar de animarte a que las hagas en casa!! ya ves que son faciclitas por más misterio que nos quieran vender...

Aunque de paso y como excusa para refrescar la memoria y gozo del paladar :) allá que me fuí a uno de los muchos "Templos" por excelencia en Madrid, patatilmente hablando: el Docamar, en donde, según se rumorea, sirven las mejores bravas de España desde los años 60 (con colas kilométricas en aquél entonces para degustarlas) ahí es ná! (aunque su receta NO es ésta-top secret-) y sí que están muyy buenas, sí! por cierto, no me patrocinan)  Luego, por internet encontré en la entrevista que realizó ésta página a uno de los miembros de la 3ª generación de éste bar dando...
"Los 10 mandamientos de las patatas bravas perfectas"

1º) Elegirás una buena patata 
2º) Las cortarás a mano y le darás un tamaño de bocado
3º) Las freirás a fuego lento
4º) Harás una salsa equilibrada y que sea de color rojo (aunque en Cataluña es blanca)
5º) No harás la salsa demasiado picante



6º) La servirás con la cantidad justa de salsa (*)
7º) La salsa deberá estar a temperatura ambiente
8º) Las comerás con palillo
9º) Las acompañarás con una caña
10º) Las comerás en el bar  (Buenoo...a partir de ahora también en casa ¿no?)

(*) Qué gracia... 
si  llevan salsa hasta la mitad las llaman "las del Atleti" y si apenas tienen son las "del Madrid" 
                    Ya ves que ésta tapa levanta...pasiones ;-)

Ahora ¿nos vamos a ver la versión salada de Patry (Patypeando), la dulce de Alba (Niña bonita) y la de todas las participantes?

viernes, 6 de mayo de 2016

Merienda y Empaquetado bonito "interestelar"


Aviso importante
Si te quedas leyendo te voy a dar un viaje hasta el infinito y más allá.

Te quedarás en órbita, atravesarás galaxias lejanas y verás las estrellas. 
Te podré dar una "galleta" y seguro que me pides más, 
pero aparte de una "buena leche" (chocolateada)... 
estás de enhorabuena 
¡no perderé las formas contigo!

Porque esta aventura empezó el día que me votaste en el reto de Tú dulce, yo salado haciendo que resultase ganadora esa extraña bebida llamada Miruvor y te hiciera comer las piedras del camino (léase runas del Hobbit). 

Y Patry, fué la responsable directa al enviarme junto con el regalo sorpresa,
un... #teretoalempaquetadobonito 
¡Oh, cielos! 
¿Cómo envolver algo con pajitas de refresco, que quede bonito y no morir en el intento?

  Me concentro a tope, arranco motores y empieza la cuenta atrás 3, 2, 1...
 Vas a volar a la velocidad de la luuuuuz mientras te presento euniverso particular de:
 Esther-yaa 
¡¡para que nos estrellamos!!


Umm, hay signos de vida hojaldrada que nos miran sorprendidos a través de ojillos de chocolate ¿serán pacíficos? ¿qué estarán construyendo con esas fichas de lego?
Lo mejor será que nos acerquemos disimuladamente e inspeccionemos la caja negra, ahí estarán todas las respuestas. 
-Sí, claro; ve TÚ delante, que ya te sigo yo...










-Psssst, mira su molde de construcción intergaláctico (gracias Patry y Alba!) es de silicona, resiste temperaturas extremas de frío y lo rellenan de pipas entre capas de chocolate con leche.
-Qué máquinas! no paran de preparar más y más, ésos son de chocolate blanco rellenos de pistacho desintegrado. Seguro que en un futuro piensan en hacer algún invento, ya veremos.

-Esas estrellas, a pesar de su aspecto tan dulce y atractivo, no tienen corazón si no díme cómo explicas eso...Son clones! antes de salir del horno (a 180º durante 15 minutos) todos tienen el mismo patrón: hojaldre extendido, molde cortador y gotas de chocolate. Ya fuera serán espolvoreados con azúcar glass (o pegados entre sí por mermelada)

-Guárdate de estar frente a ellos o sucumbirás al... 
G.A.G. (Gran Ataque Goloso)!! 

-Vamos, salta las barricadas...

Y no te pares a probar la bebida energética!

O no llegaremos nunca a destapar sus planes


¿Qué  nos dirá la caja? ¿qué sopresas nos deparará su interior?








¡¡Ahhh, en realidad es SU nave espacial!!
y están listos para invadirnos,
colándose en nuestro estómago
y alojando el temible gusanillo llamado
"Quieeromáss"
Pero, fuimos más listos que el hambre...¡acabamos con todos ellos! y
 nos hicimos ¡¡con los planos más negros del packaging de pajitas!!




Vamos, fíjate, tanta historia para ésto...
Instrucciones:
1º) Forrar con papel negro una caja y dibujar cualquier constelación que te guste.
2º) Ir cortando pajitas de esas medidas y pegarlas con cola blanca.
3º) Pegar las estrellas de papel correspondientes en las uniones.
4º) Repetir el proceso en los 4 lados y adornar también la tapa. 

Nota: No te olvides de meter el regalo dentro!


Para ver todas las propuestas pincha aquí

domingo, 1 de mayo de 2016

Bizcochos rosas de Reims


Si estos renombrados biscuits franceses ya deleitaron por su color, textura y sabor al presidente Fallières, la marquesa de Polignac, el rey Leopoldo II de Bégica, al zar de Rusia e incluso estuvieron presentes en el banquete de coronación de Luis XIV en Reims... 

Hoy serán el regalo perfecto para sorprender y agasajar como es debido
 a la persona más importante de todas, la que nos dió la vida: 
nuestra madre, y cuyo Día se celebra hoy en España. 

Cuando abra la caja y vea su precioso color sonrosado 
seguro que dirá..."Oh, son adorables"

Cuando al probarlos note su textura crujiente al primer mordisco 
para encontrarse después con un corazón tierno...
exclamará "¡Ummm, qué maravilla!

Y cuando note su delicado sabor, realzado aún más si 
los remoja en una copa de champán (según la costumbre francesa) 
que habremos incluído en el regalo...
"Jiji,ay, qué alegría me está entrando niña"

Mientras, asombrada, pensará...
"Cómo mantienen su integridad, no se desmoronan ni una migita"


Estas son una de las galletas más antiguas de la historia culinaria, fueron creadas en Reims (la ciudad más grande de la región de Champagne) en 1690.
La casa Foissier (nombrada proveedora oficial por Carlos X) que las comercializa desde el siglo XVIII sigue manteniendo en secreto las proporciones exactas de la receta original.  

INGREDIENTES:
-3 huevos medianos (a temperatura ambiente)
-100 grs. de azúcar
-45 grs. de maicena
-90 grs. de harina
-4 grs. de polvos de hornear (Royal)
-colorante rosa en gel
-azúcar glass
-Una pizca de sal 
-media cucharadita de esencia de vainilla

PREPARACIÓN:
En un bol ponemos las yemas con la mitad del azúcar (50 grs)batimos hasta que aumenten de volumen y blanqueen. 

En otro bol más grande echamos las claras con una pizca de sal y vamos batiendo para espumar, incorporamos el azúcar que nos queda (50 grs.) en dos veces y unas gotitas del colorante rosa y seguimos batiendo hasta que quede hecho el merengue.

Mezclar la crema de yemas del primer bol poco a poco.

(De las muchas recetas que circulan por la red, me he decidido preparalas según ésta que ví aquí, aunque según la mayoría se pueden ir agregando las claras de una en una, directamente a la mezcla de yemas batiendo bien para montarlas)

Unir la harina con la maicena y el Royal. Tamizarla sobre el merengue y con una espátula ir mezclándola con movimientos envolventes, con cuidado.

Rellenar los moldes y espolvorearlos con una capa generosa de azúcar glass. Dejar reposar de 20 a 30 minutos (para que se forme un poco de costra en la superficie) 

Mientras tanto, precalentar el horno a 180º y antes de meter la bandeja volver a espolvorear un poco más de azúcar glass sobre ellos.

Tradicionalmente su forma es rectangular usando un molde bajo específico para ello, o bien se hace la forma de soletillas con una manga pastelera sobre la placa del horno, y ya horneados se cortan los extremos. Yo he rellenado estos papelillos por mayor comodidad.

Hornear 20 minutos aproximadamente, sacarlos y dejarlos enfriar sobre una rejilla.
Bonitos por fuera...¡y por dentro!


Ahora la prueba de la verdad...la de remojarlos en champán como manda el cánon del buen gusto y refinamiento, y comprobar si los biscuits nos han quedado en su punto ideal. Es decir, que no pierden su forma tras haber sido sumergidos en líquido y con la satisfacción de poder conjuntar sus preciados sabores al mismo tiempo que...


Felicito al pastelero desconocido 
Que quiso aprovechar el calor del horno, entre hornadas de pan, creando esta masa especial que coció dos veces (bis-cuit) y que al aromatizarla con vainilla manchó su color blanco inicial tras lo cual, queriendo corregir su error, la tiñó con colorante (rojo de cochinilla) transformándola en rosa. 



Y de forma especialmente dulce a todas las mamás y sobre todo a la mía, claro!

¡¡Feliz Día de la madre!!