Cuando haces un plato sabroso de una compañera se te queda grabado en el paladar pero si hace tanto tiempo, ya casi dos años, y no tienes la precaución de apuntar de quién era la receta pensando en publicarla mucho antes... ¡menudo disgusto! pero ésto se transformó en alegría estos días atrás. No sólo encontré las fotos que hice en su día si no también a su autora.
Resulta que estuve griposa y con el estómago revuelto y claro, no tenía ganas de nada
(por eso he tardado en publicar) pero al irme encontrando mejor ordené mis archivos de fotografías (aunque también den dolor de cabeza, menudo revoltijo tenía, jaja) y qué bien! por fin me encontré con las que vas a ver hoy: un risotto de arroz salvaje con brócoli, higos secos y gambitas.
A Aranzazu de El Baúl de las delicias ya le comenté que debió ser cuando participé en uno de sus concursos, en el que teníamos elegir alguna de sus recetas y cocinarla dándole nuestro toque personal y se conoce (hoy lo sé) que además de su magnífico kouliabac (al que dí forma de matriosaka- míralo aquí-) y que publiqué entonces, también preparé este rico arroz que se quedó en el tintero... pero qué difícil fué elegir entonces ¡se ven tan ricos todos sus platos!
Bueno, te dejo ya que veas cómo se hace y te animes tú también a probarlo. Su receta la puedes ver en éste enlace y así la he hecho yo:
INGREDIENTES:
-Arroz salvaje, la proporción es por cada taza de arroz tres de agua (o caldo)
-caldo de pescado
-1 brécol
-un puñado de gambitas
-1 cebolla pequeña
-1 vasito de vino blanco
-queso parmesano rallado
-unos cuantos higos secos
-agua
-una pizca de sal
-Aceite de oliva
-2 cucharadas de mantequilla
PREPARACIÓN:
-El caldo se debe mantener caliente durante todo el proceso de preparar el arroz, asi que lo dejaremos en una olla a fuego suave.
-Pica la cebolla y rehógala en un poco de aceite de oliva hasta que se ponga transparente, añade las gambitas y vierte el vasito de vino dejándolo reducir. Cuando estén, echa el arroz y la sal, remueve.
-Ahora echa un cucharón de caldo caliente dejando que se consuma lentamente y entonces vuelve a echar otro cucharón
Cuando lleves dos o tres cucharones de caldo le añades el brécol y los higos secos (que tendrás picados en trozos pequeños)
Sigue el mismo proceso, echa caldo a cucharones una vez que se ha embebido el anterior, removiendo y así hasta que esté el arroz en su punto (si al final falta caldo añade agua)
Prueba el arroz y si es necesario rectifica de sal. Añade la mantequilla, mezcla y deja reposar tapado 5 minutos fuera del fuego.
Por último esparce el queso, mezcla para integrar y sirve enseguida. Seguro que su sabor agridulce te sorprenderá gratamente.